Paridad de Mestre en el Concejo, sólo para la mayoría

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El proyecto de enmienda del artículo 132 de la Carta Orgánica garantiza a hombres y mujeres una participación equitativa en las listas, recién desde el tercer candidato. No habrá exigencia de cupo en la fórmula ejecutiva

El intendente Ramón Mestre se mostró especialmente sensible con la agenda de género. En el día internacional de la mujer designó a dos funcionarias en la primera línea de su gabinete: Cecilia Aro, en la expectable Secretaría de Gobierno; y Daniela Sacchi, en la cartera de Educación. Días después, se pronunció a favor de la paridad en el Concejo Deliberante con la promesa de una enmienda en la Carta Orgánica.

Las seis concejalas que promovieron cuatro proyectos para aumentar del 30% al 50% la representación femenina en el recinto saludaron el pronunciamiento. La contundencia con la que se refirió al tema el titular del Palacio 6 de Julio serviría para desarticular la resistencia que lideraron algunos alfiles del radical en el edificio de Pasaje Comercio. Igual, se reservaron una cuota de escepticismo al advertir que esperarían la “letra chica” de la ordenanza y pidieron la preferencia de dos sesiones (negada) para la reforma del Código Electoral Municipal y la adhesión a la Ley Provincial promovida por la peronista Olga Riutort.

El poder legislativo de la ciudad recibió el proyecto de Mestre en la tarde del miércoles, como adelantó este diario, y tomó estado parlamentario en la sesión ordinaria de ayer. Se propone la modificación de dos artículos -132, sobre la proporción en la distribución de los cargos; y el 154, que refiere a la creación de organismos de gestión descentralizados y la incorporación del voto directo para la elección de sus responsables-; y el llamado a un referéndum popular para finalizar el proceso de enmienda.

Mestre abrazó la paridad, pero la distribución equitativa de bancas entre hombres y mujeres sólo se hará efectiva en el bloque mayoritario. “Las listas de candidatos a Concejales, Convencionales y miembros del Tribunal de Cuentas deben contener porcentajes equivalentes de candidatos de ambos géneros, salvo en la lista de concejales que, a los fines del cumplimiento de lo previsto en el artículo 130, se ubican de manera intercalada mujeres y varones desde el tercer candidato titular hasta el último candidato suplente”.

Se suprime así el tope del 30%, pero el candidato a intendente y viceintendente no estarán alcanzados por el cambio. “Las listas de candidatos a Concejales, Convencionales y miembros del Tribunal de Cuentas deben contener porcentajes equivalentes de candidatos de ambos géneros, salvo en la lista de concejales que, a los fines del cumplimiento de lo previsto en el artículo 130, se ubican de manera intercalada mujeres y varones desde el tercer candidato titular hasta el último candidato suplente”. Se eleva el cupo del 30% al 50%, pero el candidato a intendente y viceintendente no estarán alcanzados por el cambio.

La fórmula electoral municipal seguirá siendo objeto de la discusión partidaria, blindada de todo reclamo de género. Por esta reserva del proyecto de enmienda del Ejecutivo, si se aprueba, sólo el partido ganador tendrá una bancada mixta en iguales proporciones, ocho varones y ocho mujeres.

Así como está planteado el proyecto, la paridad será regla sólo desde el tercer candidato en adelante. El problema lo tendrán los bloques minoritarios cuyas fórmulas sean integradas exclusivamente por hombres. Sucede que las fórmulas perdedoras tienen garantizadas sus bancas en la futura composición del recinto.

Veamos un ejemplo práctico. Supóngase que la primera minoría –a la que le corresponden seis escaños- participó con dos hombres en la cabecera de la nómina, como suele suceder. La lista continúa con un tercer candidato a concejal, lo sigue una candidata, y la misma alternancia se repite en el resto de la boleta. Con este esquema se respetaría la propuesta de paridad de Mestre.

Sin embargo, el bloque quedaría formado por cuatro caballeros y dos damas. ¿Resultado? Sin cambios, continuará el cupo del 30% si se excluye de la normativa a la fórmula municipal como se propone. La paridad continuará en la órbita de decisión de los partidos y no de las leyes. En el bloque mayoritario, esto no sucederá, porque estarían obligados a equilibrar la distribución desde el tercer candidato hasta el número 18.

El bloque de Unión por Córdoba, liderado por Esteban Dómina no acompañará. “Queremos paridad en serio y en el 2019”, reiteró el dirigente peronista.

“Desde Fuerza de la Gente consideramos que la paridad debe ser un principio de organización efectiva para la conformación de las listas para el 2019. En este punto no estamos de acuerdo con la iniciativa tardía del Intendente. Hacer un referéndum en las elecciones generales, nos llevaría a implementar la paridad en el 2023”, definió María Josefina Almada, quien aseguró que seguirán insistiendo con proyectos propios.

Fuente: Diario Alfil

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